Amor, traición y venganza en Monforte de Lemos

Entre tantas leyendas e historias que forman parte del imaginario gallego, algunas bien podrían protagonizar la trama de una serie de ficción. Con base histórica o no, muchas de ellas calan tan hondo entre los vecinos que acaban formando parte de la seña de identidad de un municipio. Como ocurre con Monforte de Lemos, en Lugo, que no sólo presume de patrimonio arquitectónico y cultural sino también de una de las historias de amor, traición y venganza más apasionantes de la tradición popular gallega, la leyenda de la corona de fuego.

Es conveniente conocer el origen de la ciudad para entender algunas partes de este relato. Monforte de Lemos tiene su origen en el monte de San Vicente. Allí se encuentra el conjunto monumental de San Vicente do Pino que acoge: el antiguo monasterio benedictino, el Palacio Condal de Monforte de Lemos y la majestuosa torre del Homenaje -el principal elemento de la fortaleza que corona la ciudad desde hace más de setecientos años-. De hecho, este es el escenario de la leyenda, en la que, aunque existan diferentes versiones, los protagonistas coinciden en la mayoría de las interpretaciones. Siendo el abad Don Diego García III, el VII Conde de Lemos y su hija, los intérpretes de este cuento popular.

Cuenta la leyenda que el Palacio Condal de Monforte y el Monasterio de San Vicente do Pino estaban comunicados mediante un pasadizo subterráneo. Pasadizo que aprovechaba el clérigo durante los viajes del conde Don Pedro Fernández de Castro para acceder a palacio y cortejar a su hermosa hija. La relación amorosa se trunca cuando, a la vuelta de una de sus salidas de la ciudad, el Conde de Lemos descubre la traición. Tras lo ocurrido, decide mantener la calma y urdir una cruel venganza. Todavía enfurecido, cita al abad en una gran comida y, a la hora del postre, manda traer una corona calentada al rojo vivo con la que realiza la coronación causándole la muerte inmediata.

Hoy en día, se recuerda al VII Conde de Lemos por ser uno de los fundadores de la actual ciudad, dedicado al gobierno y administración de los estados de Monforte, y estar concienciado con el patrimonio cultural de la época. Por su parte, el sepulcro granítico del abad Don Diego García en la iglesia de San Vicente, está directamente relacionado con el origen de la leyenda a pesar de no conocerse más datos de su vida, al haberse perdido los archivos del monasterio en un espectacular incendio.

Tan enigmática resulta la leyenda, que han sido varias las obras literarias que se han hecho eco de esta fábula. Uno de los títulos más reconocidos es ‘La corona de fuego o el secreto de una tumba’ del escritor coruñés Manuel Amor Meilán. Un libro que data del año 1893 y que resurgió del olvido gracias a una nueva edición del año 2017. El caso es que, sea cierta o no la historia, probablemente ninguno de los protagonistas hubiese esperado semejante revuelo en torno a sus vidas, cientos de años después de lo -supuestamente- ocurrido.

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