Aire puro en las pasarelas y el cañón del Río Mao

En el pueblo de Parada de Sil, en la provincia de Ourense, hay muchos sitios por ver que probablemente la mayoría desconozca. Se trata de una localidad con grandes atractivos ocultos entre las laderas del valle del Río Mao. Junto al caudal, se pueden encontrar desde una necrópolis, una antigua central eléctrica hasta una espectacular pasarela de madera que conduce a los senderistas por medio de una naturaleza asombrosa.

Aunque en Galicia existen diferentes lugares que permiten la desconexión, lo cierto es que la oferta de rutas de senderismo es una de nuestras mejores carta de presentación. Hablamos en este punto, de un recorrido circular que recorre el relieve abrupto del cañón que excava el Río Mao antes de desembocar en el Sil.

El itinerario comienza concretamente en la Fábrica da Luz, una antigua central hidroeléctrica que data del año 1914, hoy reconvertida en albergue turístico. Cerca de este punto, bordeando las instalaciones, se encuentra el inicio de la pasarela que discurre sobre el cañón. Una senda que serpentea sobre el valle durante un kilómetro combinando rampas, escaleras, diferentes carteles informativos y por supuesto, un mirador para el disfrute de las vistas.

Ya sin pasarela y en el punto en el que se funden el Mao y el Sil, el trazado nos permite seguir hasta la aldea de Barxacova. Una pequeña pobación con mucho encanto que incluso cuenta con una playa fluvial que se forma a partir de las aguas retenidas por el embalse de San Estevo. Y que, aunque el clima no acompañe al baño, merece la pena visitar. Con todo, el trayecto no termina aquí, pues puede seguir hasta la Necrópolis de San Vítor, cerca de San Lourenzo de Barxacova.

Se trata de una superficie que acoge un conjunto arqueológico formado por los restos de una capilla y una necrópolis con tumbas excavadas en piedra. Tras el descubrimiento y las posteriores excavaciones en el lugar, se fueron descubriendo más tumbas e incluso restos óseos que podrían datar de los siglos X y XI. Se encontraron también, monedas del tiempo de Sancho IV, Enrique II, Alfonso V de Portugal e incluso, una tégula romana. Si de algo no hay duda, es que el legado que nos topamos en la ruta es increíble.

Claro que si prefieres un ruta más relajada también existen otras más cortas. Por ejemplo,  la de Forcas – San Lourenzo de Barxacova, mucho más corta en longitud y que discurre igualmente por senderos con increíbles vistas al desfiladero. Un recorrido apto para grandes y pequeños, que probablemente sea la mejor opción si se quiere pasar un buen rato en familia.

Lo cierto es que poco importa el trayecto que tomes si lo que realmente te interesa es conocer la magia de esta zona, disfrutar del paisaje y por supuesto, de un ambiente lleno de paz y tranquilidad que solo te puede ofrecer el sonido del agua del Río Mao.

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